Los estadounidenses están profundamente divididos sobre el audaz secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte del ejército estadounidense, según revela una nueva encuesta de Reuters/Ipsos. La encuesta, publicada el lunes, indica que el 33 por ciento de los estadounidenses apoya la controvertida operación, mientras que el 34 por ciento se opone. Un significativo 32 por ciento permanece indeciso, lo que subraya la incertidumbre de la nación con respecto a esta audaz medida.
La encuesta destaca una marcada división partidista. El apoyo al secuestro se inclina fuertemente hacia los republicanos, con un 65 por ciento que respalda la acción militar. En contraste, solo el 11 por ciento de los demócratas y el 23 por ciento de los independientes expresaron su aprobación. Esta divergencia subraya el clima político altamente polarizado que rodea la política exterior estadounidense, particularmente en América Latina.
El secuestro de Maduro, quien se dirigía al Tribunal Federal de Manhattan el 5 de enero de 2026, ha provocado conmoción en la comunidad internacional. El gobierno de EE. UU. se ha mantenido hermético sobre las razones detrás de la operación, lo que alimenta la especulación y el debate. Algunos expertos sugieren que la medida está relacionada con el presunto tráfico de drogas y los abusos contra los derechos humanos por parte del régimen de Maduro, mientras que otros temen que pueda desestabilizar la región y sentar un peligroso precedente para las relaciones internacionales.
"Esta encuesta refleja las profundas divisiones dentro de la sociedad estadounidense con respecto a la política exterior intervencionista", dijo la Dra. María Rodríguez, profesora de ciencias políticas en la Universidad de Columbia. "El fuerte apoyo republicano probablemente proviene de una percepción de Maduro como un líder autoritario, mientras que la vacilación demócrata refleja preocupaciones sobre la violación del derecho internacional y la posible escalada de las tensiones".
El secuestro ya ha tenido un impacto notable en la cultura popular. Las redes sociales están inundadas de memes y comentarios, y los programas de entrevistas nocturnos se están dando un festín con la historia. Es probable que el incidente también alimente un mayor debate sobre el papel del ejército estadounidense en los asuntos mundiales y los límites del poder presidencial.
La situación sigue siendo fluida, con el gobierno venezolano condenando el secuestro como un acto de agresión y exigiendo la liberación inmediata de Maduro. El gobierno de EE. UU. aún no se ha pronunciado formalmente sobre la situación, lo que deja al mundo preguntándose cuál será el próximo capítulo de este drama internacional. Los acontecimientos que se desarrollan prometen mantener cautivados a las audiencias y generar un mayor debate sobre las complejidades de la dinámica del poder global.
Discussion
Join the conversation
Be the first to comment